Erróneamente a lo que piensa la gente el dinero no motiva, eso sí, siempre y cuando cubra nuestras necesidades. Para que un sistema salarial no perjudique ha de ser justo y equitativo.
Por Justo me refiero a que las recompensas económicas deben ser proporcionales a las aportaciones de cada uno.
Por equitativo me refiero a que no sea muy inferior a los sueldos de puestos similares y de que el sistema de incentivos no premie por igual a la persona con un alto rendimiento que a la persona que tiene un bajo rendimiento.